Observa y gana

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Las subastas pueden ser impredecibles. Nunca sabes lo que ocurrirá, qué pasará después, o quién quedará “vivo” hasta el final. ¿Cómo puedes estimular a la buena suerte? Aplicar la psicología al proceso de puja ofrece algunas ventajas. ¿Es posible incrementar tus opciones de victoria prestando atención a los movimientos de tus rivales?

14012015_MFPor un lado, no parece que sea algo real, pero por otra, puede tener algo de verdad. Después de todo, ¿por qué decides rendirte en una subasta? O al contrario, ¿por qué hay veces en las que no abandonas? ¿Qué te hace esperar al “momento justo’’, y por cierto, qué es el “momento justo’’?

Supuestamente, lo crucial y más importante es conocer a tu enemigo. Y ahí es cuando varias cuestiones difíciles salen a la luz. ¿Son los secretos en el interior de la mente humana capaces de predecir el siguiente movimiento? ¿En qué hay que centrarse para intentar adivinar el comportamiento de un oponente? ¿Existe realmente algo en particular que afecte a la determinación o al sentimiento de abandono? ¿Y si la otra persona puede entrar en tu cabeza, ver tus decisiones y usarlas en tu contra?

Cada uno de nosotros puede tener su propia táctica psicológica. La clave es la observación paciente y el análisis de la situación. Veamos este ejemplo:

Nos encontramos en una subasta por un producto de 200€. Un comienzo lento, con varias pujas manuales. Tras varios minutos, aparece un jugador de la nada, y sin descanso alguno, comienza a superar cada oferta, sin esperar a que el contador llegue a cero. Alguien decide activar la Autopuja. El hasta ahora dominador de la puja desaparece, el usuario de termina sus Autopujas, y mientras, otra persona consigue el producto pujando manualmente.

Aquí se da una situación bastante instructiva para estudiar el comportamiento de los participantes. El ambicioso y fuerte pujador del principio, no tenía suficientes recursos como para activar la Autopuja, así que quiso intentar ganar por la vía rápida con sus pocos BIDs. La persona que la activó, igualmente estaba corto de ellos, y con bastante probabilidad, estaría pujando por otro objeto en otra subasta. Su Autopuja terminó y no dio muestras de volver a activarla. Al final, ambos resultaron ser una presa fácil.

¿Y qué hay del ganador? Puede haberse comportado de una manera un tanto ingenua al pujar manualmente, pero en este caso, ha seguido una estrategia efectiva. En lugar de activar la Autopuja, decidió pujar manualmente y a pesar de la presunta dificultad para ganar, consiguió el éxito.

Las subastas pueden tener un alto componente psicológico. Quizás analizar las acciones de tu oponentes hará que puedas descubrir su estrategia y por lo tanto, ganarles en la batalla. Y eso es exactamente lo que deseo a los lectores de este blog: observar con detenimiento y llegar a las conclusiones exactas.


Author: wellbid

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